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Dime dónde vives y te diré cómo oyes

En muchas ocasiones el correcto descanso es interrumpido por ruidos procedentes de lugares que rodean nuestras viviendas. De sobra es conocida la variedad de bares, pubs y discotecas que ponen la música a elevados decibelios y hasta altas horas de la madrugada con el consiguiente malestar que causa a los vecinos y, en el peor de los casos, con las siguientes consecuencias:

– Cefalea

– Dificultad para la comunicación oral

– Disminución de la capacidad auditiva

– Perturbación del sueño y descanso

– Estrés

– Fatiga, neurosis o depresión

– Zumbidos y tinnitus, en forma continua o intermitente.

– Efectos sobre el rendimiento.

– Alteración de los sistemas circulatorio y digestivo

– Aumento de secreciones hormonales (tiroides y suprarenales).

– Trastornos en el sistema neurosensorial.

– Disfunción sexual.

En un estudio publicado en el Brithish Medical Journal se ha probado que las personas que viven cerca de los aeropuertos tienen una mayor tendencia a sufrir problemas cardiovasculares serios. De hecho, el índice de hospitalizaciones por esta causa aumenta en las zonas próximas a las pistas de aterrizaje o despeje, siendo los síntomas más frecuentes los dolores de cabeza y el tinnitus. Las molestias auditivas al exponerse a tales condiciones de ruido aumentan, y es muy probable que la sensación de contaminación acústica persista aunque el ruido exterior haya cesado, es lo que denominan los especialistas como acúfeno.

¿Vives en una gran ciudad o entorno industrial y oyes zumbidos en el oído?

Poca gente sabe que hay más probabilidades de padecer tinnitus si vive en una gran ciudad o entorno industrial debido a la contaminación acústica, siendo esta una situación que puede ser excesivamente perjudicial para nuestra salud.

La actual normativa define la contaminación acústica como la presencia en el ambiente de ruidos o vibraciones de cualquier tipo, sea cual sea el emisor que las origine, que impliquen molestia, riesgo o daño para las personas y/o para el desarrollo de sus actividades o bienes de cualquier naturaleza que causen efectos significativos en el medio ambiente.

Las principales fuentes de contaminación acústica son el transporte, las obras públicas, la construcción en general y la actividad industrial entre otras. Los efectos que producen este tipo de ruidos varían en función de la intensidad, las frecuencias o el tiempo de exposición. La consecuencia más visible es una mayor aparición de tinnitus o acúfenos que deben tratarse adecuadamente para que no sean una fuente de estrés constante. Además recomendamos:

– Usar tapones a medida en entornos muy ruidosos.

– Ajustar el volumen de los sonidos cuando sea posible.

– Cerrar las ventanas para aislarse, principalmente por la noche y así fomentar un buen descanso.

– Si se percibe un zumbido constante en el oído acudir a un especialista de inmediato

Foto: Tjolomadoe en Unsplash

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